miércoles, 25 de febrero de 2009

Encuentros


Nosotros somos extranjeros, y eso quiere decir mucho y a la vez no quiere decir nada. ¿Extranjeros respecto de que? ¿Del aire, de la luz, de los estornudos, de los suspiros, de las lamparas, de los inciensos? Ayer tarde, por ejemplo, me encontré con el en el paseo.

Reconocible a la legua. Cabizbajo, como siempre, iba abrigado pese a las bondades tropicales del ambiente.


-¿De donde viene, don Juan Ramón? ¿Del prado o de la colina?

-Vengo de los jardines lejanos. Buenas tardes.

Se alejo. Sin mas. El es así. Sigo caminando y después de un bosquecillo de arboles de flor, salgo a una avenida bordeada de cipreses. Esta cambiando la luz. Por el frente se acerca un muchacho que camina deprisa, pero que al divisarme parece sorprenderse, con el desparpajo propio de los años que aun no se reconocen como tales. Estamos muy cerca. El se anima y me pregunta:

-¿Adonde va, don Juan Ramón? ¿Al caserío o al monasterio?

-Voy a mi propio mar. Esta muy cerca. Hasta pronto.

Y me pongo a caminar de nuevo, sin tener nada mas que decir, en ningún sentido.
David Escobar Galindo (Salvadoreño)

No hay comentarios:

Publicar un comentario