domingo, 29 de marzo de 2009

El suicida


Al pie de la Biblia abierta -donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo- alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y se acostó. Nada. A la hora se levantó y miró el frasco. Sí, era el veneno. ¡Estaba tan seguro! Recargó la dosis y bebió otro vaso. Se acostó de nuevo. Otra hora. No moría. Entonces disparó su revolver contra la sien. ¿Qué broma era ésa? Alguien -¿pero quién, cuándo?- alguien le había cambiado el veneno por agua, las balas por cartuchos de fogueo. Disparó contra la sien las otras cuatro balas. Inútil. Cerró la Biblia, recogió las cartas y salió del cuarto en momentos en que el dueño del hotel, mucamos y curiosos acudían alarmados por el estruendo de los cinco estampidos. Al llegar a su casa se encontró con su mujer envenenada y con sus cinco hijos en el suelo, cada uno con un balazo en la sien. Tomó el cuchillo de la cocina, se desnudó el vientre y se fue dando cuchilladas. La hoja se hundía en las carnes blandas y luego salía limpia como del agua. Las carnes recobraban su licitud como el agua, después que le pescan el pez. Se derramó nafta en la ropa y los fósforos se apagaban chirriando. Corrió hacia el balcón y antes de tirarse pudo ver en la calle el tendal de hombres y mujeres desangrándose por los vientres acuchillados, entre las llamas de la ciudad incendiada.





7 comentarios:

  1. ufff ¡qué relato¡¡
    aunque mejor hubiese sido que el personaje, en lugar de llevarse a tantos inocentes, se hubiese encargado de unos cuantos políticos...
    un fuerte abrazo

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  2. Bonito blog!
    Lo acabo de descubrir gracias a Naia.
    Me pasare prontito para leer más cosillas.
    Saludos

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  3. Capta precisamente un raro efecto del suicidio, cuando alguien muere de esa manera se quiera o no, le roba vida a todos a su al rededor, y muchas veces genera culpas en las inocentes víctimas de su desamparo.

    Daniel Alberto Silanes Puentes es contrario a toda forma de suicidio.

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  4. Me encanta, como siempre busca la vuelta a todo, me fascina como enseñas lo que deja tras de si el suicidio de una persona. FELICIDADES.

    Un abrazo

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  5. Impactante relato, cala hondo...
    Besos,
    Marìa

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