miércoles, 9 de enero de 2013

Otro día más para vivir



Es un miércoles cualquiera, la única diferencia es que yo soy otra,
desde hace casi un mes estoy a la orilla de un enorme precipicio.
Estoy cansada, jodida pero muy radiante.
A pesar de la pena que voy cargando, la cual sin duda es un suplicio,
me he jurado no dejarme morir, sonreír y luchar por lo que me queda por vivir.
Un error lo comete cualquiera, hasta yo!
Guardo un frasco con fe,
una taza de café que me dé valor y coraje.

Sigo adelante, Dios está de mi lado,
lo sé..